Alhama de Granada

Enclavado entre las Sierras de Tejeda y Almijara, el municipio de Alhama se alza sobre un espectacular promontorio rocoso rodeado por el río Alhama y protegido por los imponentes Tajos, paredes calcáreas de 200 metros que forman su límite natural. Este escenario, donde la naturaleza y la historia se funden, alberga un patrimonio único.

¿Qué hacer en Alhama de Granada?

A continuación hacemos una serie de propuestas de actividades con La Seguiriya como campamento base. Sea cual sea la opción elegida, al final del día podrá disfrutar de la tranquilidad de nuestro alojamiento, la impresionante vista del Tajo desde nuestra espectacular terraza y tomar una copa de vino o una deliciosa y reponedora cena en nuestro restaurante.

Prepara tu visita

Te invitamos a venir preparado para disfrutar de todas las maravillas que nuestra zona ofrece, sin importar la época del año. Revisa siempre la previsión meteorológica. Ya sea con un abrigo para el frío invernal, protección solar para los días de verano o un buen impermeable para los días lluviosos, estamos seguros de que tu experiencia en nuestro alojamiento rural será inolvidable. ¡Estamos aquí para ayudarte en lo que necesites para que tu estancia sea perfecta!

Recorrido por el Conjunto Histórico-Artístico

Iglesia Mayor de la Encarnación

A pocos pasos de La Seguiriya se encuentra el Castillo, una fortificación de origen medieval construida durante la época nazarí, entre los siglos XIII y XV. Ubicado en un estratégico risco sobre el Tajo de Alhama, ofrece vistas espectaculares de la localidad y el desfiladero que lo rodea. Sufrió un paulatino abandono hasta finales del siglo XIX cuando, en manos privadas, se remodeló hasta presentar el estado actual.

Junto al Castillo, encontramos la Iglesia del Carmen, un templo construido en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita. Forma parte del antiguo Convento Carmelita y destaca por su sencilla fachada, su torre campanario de ladrillo y su interior de nave única con techumbre de madera al estilo mudéjar y retablos barrocos.

La antigua judería o «Calles Bajas» lo constituyen las calles que descienden desde la Iglesia del Carmen hasta los Tajos. El trazado de las calles consta de vías vías estrechas e irregulares en la cual aún se conserva un arco en la entrada, las calles más destacadas las de Santiago, Corralazo, Adarve Angustias y Zapateros. En esta zona podemos encontrar la Casa de la Inquisición, la Iglesia de la Encarnación, la Iglesia de las Angustias, las Mazmorras o la Puerta de la Mina y la Puerta del Agua.

Finalmente, podemos volver a subir hacia las Calles Altas, un barrio de expansión cristiana. Comenzando por la Calle del Humilladero con sus casa señoriales blasonadas (s. XVI-XVIII) y continuando hacia el epicentro del barrio, el Convento de San Diego y toda la zona de crecimiento posterior que completa la unidad urbana, con calles como Tejar Bajo y Barranco, donde la arquitectura tradicional se mezcla con viviendas de los años 80 que respetan la estética histórica.

Además de lo mencionado, por todo el casco histórico, podemos encontrar numerosas fuentes o pilares de agua que hacen patente la importancia del líquido elemento en la localidad. Cabe destacar algunos como La Fuente de las Granadas, Caño Wamba, El Pilón de la Parra o La Fuente del Tejar.

Monumento Natural Tajo de Alhama

El Tajo de Alhama, imponente desfiladero esculpido durante milenios por las aguas del río homónimo, invita a un recorrido donde la grandiosidad geológica y el legado histórico convergen. Iniciamos la caminata en el Mirador del Tajo, junto a las ruinas del castillo nazarí, desde donde contemplamos la magnitud del cañón y su diálogo silencioso con el valle circundante. Siguiendo los senderos bien demarcados, avanzamos hacia la Senda de la Molineta, trazado que desvela vestigios de ingeniería hidráulica árabe y molinos medievales, testimonios mudos de un pasado agrícola y estratégico. A lo largo del camino, la vegetación de ribera, los cortados rocosos y el murmullo constante del río acompañan nuestros pasos, tejiendo una experiencia que combina serenidad y admiración por la naturaleza.

Conviene recordar el uso de calzado resistente y cómodo para abordar los tramos irregulares del sendero, provisiones de agua —especialmente en días cálidos—, así como evitar las horas de mayor calor en los meses estivales para garantizar una caminata segura y placentera. Asimismo, se agradece respetar el entorno natural y cultural, evitando dejar residuos y manteniéndonos en los senderos señalizados para preservar la integridad de este paisaje único.

Otros deportes y actividades al aire libre

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Enclavada entre sierras, cañones y embalses, Alhama de Granada se erige como punto de partida excepcional para explorar la diversidad natural de la provincia. Desde sus calles empedradas, trazadas sobre siglos de historia, se despliegan rutas que satisfacen tanto a ciclistas de carretera como a amantes del mountain bike. Hacia el norte, la carretera A-335 ofrece ascensos técnicos y descensos vertiginosos entre paisajes de olivares y cortijos, mientras que los senderos de la Sierra de Alhama desafían con singletracks rocosos y bosques de encinas, ideales para bicicletas de montaña.

A menos de 20 kilómetros, el Pantano de los Bermejales. Para quienes buscan combinar esfuerzo y relax, la ruta ciclista Alhama-Pantano —con tramos mixtos de asfalto y caminos rurales— enlaza ambos mundos en una jornada que equilibra sudor, paisaje y remanso. Pero el ciclismo no lo es todo, en el pantano existe una variada oferta de actividades acuáticas. Aquí, el kayak, el paddle surf o la natación se alternan con áreas de picnic bajo la sombra de pinos, creando un contrapunto refrescante a la adrenalina ciclista.